Cuidados Especiales

Después de cualquier intervención quirúrgica o tratamiento médico, el paciente debe de tener ciertos cuidados especiales para evitar complicaciones y ayudar a que los resultados sean óptimos.

Cuando una persona se enfrenta a la dura tarea de luchar contra el cáncer de seno, es de primordial importancia que el paciente aprenda a cuidarse a sí mismo de una manera especial.

Aunque la lumpectomía es una operación menos invasiva comparada a la mastectomía, se le debe de dedicar cuidados especiales post operatorios muy similares a los que se deben tener después de una mastectomía los cuales describiremos a continuación.

Después de una mastectomía, la mujer queda muy adolorida tanto en el área del pecho como en los brazos, regiones que han sido afectadas por la cirugía. Una vez fuera del hospital, la paciente debe evitar el hacer actividades que requieran fuerza y debe de reposar el mayor tiempo posible durante las primeras semanas para una mejor recuperación. Es de vital importancia no hacer el ningún tipo de esfuerzo primordialmente se debe evitar levantar bultos o cosas pesadas.

Como los senos son la representación física visible de la feminidad, al ser mutilados o perderlos es probable que la paciente sufra una ligera depresión. Para esto, el apoyo incondicional de los seres queridos es vital, pero si la depresión se agudiza, se debe buscar apoyo profesional. Existen grupos de apoyo a personas atravesando situaciones similares en casi todas las clínicas oncológicas únicamente se necesita recurrir a ellas.

En la actualidad una gran parte de las mujeres que se someten a una mastectomía optan por hacerse la cirugía reconstructiva. Existen diferentes técnicas para ello pero si este es el caso, hay ciertos cuidados especiales que deben llevarse a cabo durante el periodo de recuperación.El reposo y el evitar hacer fuerzas con los brazos es fundamental.

Las pacientes que han tenido disección de ganglios linfáticos en las axilas deben también tomar precauciones especiales para disminuir el riesgo de inflamación de las manos y los brazos. La linfedema es una hinchazón que se presenta frecuentemente en aquellas personas a quienes se les han removido los ganglios linfáticos. Estos ganglios son los responsables de actuar como sistema filtrador del exceso de líquidos, de las células anormales y de otros productos derivados de una infección. La linfedema puede ocurrir inmediatamente después de las operaciones, o meses o años más tarde.

Cuando a una persona se le han removido los ganglios linfáticos se deben de tomar ciertas precauciones de por vida. Algunas de ellas son el evitar que se saque sangre de ese brazo, y evitar que se tome la presión o se inyecte el brazo del lado en que los ganglios fueron removidos. Además, debido a la insensibilidad con la que queda la axila se debe de tener mucho cuidado al rasurarse o depilarse para evitar cortaduras e infecciones.

Cuando el paciente recibe quimioterapia, el cuerpo humano se vuelve muy vulnerable a cualquier infección, por esto es recomendable que durante ése periodo se evite estar en lugares en donde haya mucha gente. No se debe de estar cerca de niños que hayan sido vacunados recientemente, y se debe evitar comer alimentos crudos, especialmente el pescado. Los efectos secundarios de la quimioterapia comienzan a desaparecer una vez que el tratamiento termina y el cuerpo humano vuelve gradualmente a recuperarse.

La Quimioterapia es sin lugar a dudas el periodo más difícil dentro del proceso de la curación contra el cáncer. Como la quimioterapia es un tratamiento químico para controlar las enfermedades neoplásicas, es decir, las que tienen que ver con la multiplicación o crecimiento anormal de las células, cuando se administra ataca por igual a todas aquellas células que se multiplican rápidamente. Eso incluye a las que no están enfermas pero que se multiplican, de ahí que la gran mayoría de las personas sufren los llamados “efectos secundarios” tales como la perdida de pelo, el debilitamiento de las uñas, y la pérdida o el aumento del peso dependiendo del tipo de tratamiento. También se puede ver afectada la boca, la medula ósea, la tráquea, la piel, los pulmones, las mucosas, la vejiga, y/o el sistema reproductivo. Los efectos secundarios varían con cada paciente pero en términos generales se presentan como nauseas, vómitos, anemia, estreñimiento, diarrea, depresión, fatiga, falta de apetito, e infecciones.

Recordemos que para un óptimo estado de salud física, debemos también enfocarnos en cuidar nuestra salud mental y cultivar nuestro espíritu.

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