Tratamientos y Opciones

Una vez que se tiene el diagnostico del cáncer de seno, se puede a través de una biopsia, determinar el tipo de cáncer. La “biopsia” significa remover o extraer una parte del tejido del paciente para ser examinado bajo el microscopio. Esto lo hace un patólogo quien es el que determina la naturaleza de dicho tejido. Las biopsias requieren un pequeño procedimiento quirúrgico que debe ser llevado a cabo por un especialista ya sea en su consultorio médico o en el hospital.

Una vez determinado el tipo de cáncer que se padece, el paciente debe tomar un papel pro-activo en todas las decisiones que deberá de tomar a partir de ese momento y a lo largo de su lucha por recuperar la salud.

El proceso de aceptación de la realidad de la enfermedad es diferente para cada persona. Hay quienes lo aceptan al momento como quienes deciden negarlo o toman tiempo en “digerir” la noticia dejando pasar varios días para ello. Es muy importante para los parientes o amigos del paciente el aprender a aceptar y respetar la manera en la que cada enfermo enfrenta su situación. Eso sí, una vez que el paciente ha aceptado su nueva realidad, debe comenzar a luchar por seguir viviendo inmediatamente. Para ello es recomendable educarse al respecto.

Antes de decidirse a empezar con cualquier tratamiento, es de vital importancia que el paciente obtenga una segunda opinión médica. Aunque se confíe plenamente en el médico que lo atiende, debemos recordar que los doctores también son seres humanos y que a veces se pueden cometer errores. Es importante escuchar otra opinión tanto para el diagnostico inicial como para el tratamiento que se recomienda seguir.

En una situación tan delicada perteneciente a nuestra salud, es mejor estar doblemente seguro. Un buen médico entenderá la necesidad del paciente de cerciorarse de tan devastadora noticia.

Los tratamientos para combatir el cáncer de seno generalmente comienzan al poco tiempo de haber sido diagnosticada la enfermedad para comenzar a controlar la propagación.

Cirugías

Existen primordialmente dos tipos de cirugías que acompañan a un diagnóstico de cáncer de seno:

Lupectomía o Mastectomía Segmental: Operación por la cual se remueve el cáncer de seno sin remover el seno completo. Esta se lleva a cabo para tratar de preservar el seno no dañado y únicamente se efectúa en determinados casos. De llevarse a cabo esta operación, se recomienda a la mayoría de las mujeres que reciban un tratamiento de radiación para destruir cualquier célula cancerosa que pudiese quedar en el área afectada. En muchas ocasiones esta cirugía también va acompañada de ciertas dosis de quimioterapia y de la extirpación de algunos ganglios linfáticos.

Mastectomía: es la cirugía para remover el seno completo. Puede ser de un solo seno o de ambos. Eso lo determina el médico basado en el historial clínico y hereditario del paciente. Esta intervención es más extensa ya que implica extirpar los músculos de la pared, los tejidos y los nódulos linfáticos.

Tratamientos

Quimioterapia: es la utilización de una combinación de medicamentos diseñados para matar las células cancerosas. La mayoría de los doctores recomiendan a sus pacientes una determinada combinación de medicamentos cuya función es eliminar cualquier célula cancerosa que no hay sido posible extraer durante la cirugía. La quimioterapia puede ser inyectada directamente a las venas, inyectada al músculo, o ingerida oralmente. El curso total de la quimioterapia generalmente es de tres a seis meses dependiendo del régimen, de la agresividad del cáncer y de la edad de la paciente entre otras cosas.

Radiación: es la utilización de rayos de energía muy alta para matar las células cancerosas. La radiación también puede provenir de un material radioactivo colocado en tubos plásticos insertados directamente en el seno. Algunas mujeres pueden recibir una o ambas clases de radiación.
Terapia Hormonal: ayuda a prevenir que las células cancerosas reciban las hormonas necesarias para su crecimiento y propagación.

Terapia Biológica: es el tratamiento diseñado para fortalecer el sistema natural de defensa del cuerpo contra el cáncer.

Terapias de Medicina Alternativa: Además de la medicina tradicional. Existen diferentes tratamientos de medicina alternativa que pueden ayudar a combatir el cáncer o a reducir los efectos secundarios producidos por los tratamientos tradicionales. Quienes crean en la homeopatía pueden buscar ayuda homeopática. Quienes crean en lo natural pueden buscar ayuda naturista. Nuestra recomendación es la de estar abiertos a todas la opciones y adoptar la que mayor se asemeje a las costumbres y tradiciones de cada persona. Cabe recordar que la integración de la mente el cuerpo y el espíritu cada vez está demostrando mayores beneficios físicos por lo cual es importante utilizar estos tratamientos alternativos como medios de apoyo.

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